UNIVERSO

Aficionados contactan a una nave de la NASA perdida en el espacio

La nave Explorador Internacional Sol-Tierra (ISEE-3) de la NASA, dejó la Tierra en el año 1978, con el objetivo de estudiar la influencia del viento solar sobre el campo magnético de nuestro planeta. Eso hizo, durante unos años; cumplido su objetivo inicial, pero todavía activa, fue el vigía observador del paso del cometa Halley cerca de la Tierra en 1986, también con buenos resultados. Luego de este segundo éxito, se dedicó a la investigación de la eyección de masa coronal del Sol. Ya en 1997, casi veinte años después de su partida, luego de haber atravesado con éxito una buena parte de la historia de la exploración espacial, sin poder ofrecer nada más a la ciencia, fue desconectada por la NASA y abandonada a su suerte. No obstante, su transmisor no fue desconectado, factor determinante para que, diecisiete años más tarde, esta historia que parecía terminada tuviera un nuevo y sorprendente capítulo: un grupo de aficionados ha detectado la señal de la nave, y ahora tiene el objetivo de tomar el control y devolverla a la vida. ¿Cuándo? En el mes de Agosto, cuando el azar y su nostalgia cósmica la vuelvan a ubicar en las inmediaciones de su puerto de partida, la Tierra. Los encargados de este proyecto son un heterogéneo y simpático grupo compuesto por jóvenes estudiantes de astrofísica, astrónomos autodidactas y veteranos jubilados luego de años de trabajo en la NASA.

Para financiar el proyecto de recuperación de esta vieja y experimentada nave, solitaria baqueana del espacio, han utilizado el CrowFunding, método alternativo de financiación colectiva, con el cual han juntado más de 150 mil dólares. Suficiente para capturar los datos de telemetría de la nave, conocer su estado y utilizar el combustible restante para reubicarla en una nueva órbita, y entonces poder observarla desde un radiotelescopio a medida que se acerca a la Tierra. Una historia, que muy probablemente en pocos años veamos en el cine, acerca de viajar al pasado, en medio del fragor del progreso y la conquista de lo desconocido, y reconquistar lo que parecía perdido.