CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Cinco mitos sobre la Luna que, a pesar de ser falsos, aún persisten

La Luna ha sido fuente de inspiración para toda época de la humanidad, que sobre ella tejió relatos y leyendas en cada rincón del Globo. Hasta nuestros días subsisten creencias que, contra toda lógica, se sustentan en la más pura mitología.

 

 

Estas son algunas de ellas:

Ni blanca, ni redonda, tampoco con un lado oscuro: desde un punto de vista terrestre, la Luna se ve blanca y redonda. El acervo popular considera que uno de sus lados permanece en la oscuridad. Ciertamente, al igual que la Tierra, nuestro satélite natural gira sobre su eje, de modo que toda la superficie refleja la luz solar, aunque desde aquí sólo veamos una sola mitad. Además, la Luna no es redonda, sino ovoide, y su color no es blanco, sino grisáceo.

 

 

No hace aullar a los lobos: el mito caló tan hondo, que incluso dio vida a la creencia de que los hombres lobo se transforman con la luz de la Luna llena. No existen evidencias de que esta fase lunar genere algún efecto sobre los animales, aunque algunas especies, como ciertos peces y reptiles, sincronizan sus ciclos biológicos con las mareas y la Luna llena.

No es hueca: con raíces en la ciencia ficción y brotes por doquier, a través de las más desopilantes teorías conspirativas, la creencia de que la Luna es hueca subsiste hasta nuestros días. Según la ciencia, la estructura lunar es similar a la terrestre, con una corteza delgada, un manto extenso y un núcleo más denso que el resto de las capas.

 

 

No enloquece a las personas: no está claro el origen de esta creencia popular. Ciertamente, el término lunático se usa desde siempre y hace referencia a un estado de conciencia insalubre. No existen evidencias científicas de que la Luna altere el estado mental de las personas.

¿El hombre pisó la Luna?: ¡claro que sí! Al menos eso aseguran las conclusiones de incontables análisis realizados sobre las pruebas que así lo demuestran, por ejemplo, el modo en que ondean las banderas estadounidenses en los videos de la NASA. También las sombras de los astronautas y diversos elementos manipulados por la tripulación.

 

 

 


Fuente: xataka.com