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Descubren la fuente de la generosidad

Si bien puede pensarse que la generosidad es un valor convencional, es decir que es una construcción cultural derivada de un contrato social determinado, científicos de las universidades de Pensilvania, Yale y Duke han demostrado que es una conducta que tiene una base cerebral detectable.

Según destaca el artículo publicado por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), la generosidad estaría ubicada en la amígdala, pequeña estructura ubicada en el extremo anterior del lóbulo temporal, a la que hasta ahora se le atribuía participación en fenómenos como el miedo y la información sobre la cara y la mirada de los otros.

La investigación se basó en el estudio del comportamiento social de los macacos Rhesus, tanto en el laboratorio como en la naturaleza. Al detectar ciertos comportamientos de generosidad de los primates, los investigadores se dedicaron registrar la actividad neuronal que los acompañaba o gestaba. Así encontraron que la amígdala reflejaba el valor de la recompensa de igual manera en quien ejercía la generosidad que en quien recibía sus efectos.

Luego se agregó al experimento la presencia de oxitocina, y se vio cómo la administración de esta hormona cambió rápidamente el comportamiento de los monos, que se volvieron más dispuestos a dar a otros y les prestaron más atención después de ofrecerles las recompensas.

Los autores del artículo sugieren que puede contribuir al desarrollo de terapias que mejoren la función de los circuitos neuronales en personas con dificultades para conectar con los demás, como el caso del autismo, la esquizofrenia o trastornos relacionados con la ansiedad.

 

 


FUENTE: ABC

Imagen: Shutterstock