curiosidad

La asombrosa puntería del pez arquero

Genera cierta sorpresa cuando la ciencia muestra en detalle a un animal que tiene habilidades similares a las que habitualmente vemos en humanos; sorpresa total genera entonces la performance del llamado pez aquero, capaz escupir con una puntería y velocidad que supera largamente a los hipotéticos mejores exponentes de nuestra especie. Por supuesto, el pez arquero no lo hace por diversión ni simple competencia: es su modo de atrapar a pequeños insectos, que caen abatidos por el chorro letal de líquido y caen sobre la superficie del agua, al alcance del hábil cazador. El procedimiento para lograr este disparo certero es tan sorprendente como su resultado: cuando los peces crean cada chorro, modifican el flujo de agua durante el lanzamiento para afinar su puntería, y al disparar van cambiando la abertura de la boca.

Los científicos buscaron pero no encontraron evidencias de otros mecanismos para el disparo del pez arquero, ni ajustes de presión ni añadidos químicos o movimientos rápidos en el agua. Por el contrario, como demostrando de manera cabal las enseñanzas del zen en el arte del tiro con arco, al lanzar su flecha líquida el pez arquero permanece absolutamente quieto. Su habilidad le permite formar en su chorro una gota justo antes de que impacte sobre su presa. Además de ser una habilidad extraña, es la primera evidencia de un animal que manipula activamente la dinámica de un chorro de agua. Luego de entrenar a un par de peces arqueros (haciéndolos disparar a pequeñas esferas, ubicadas de 20 a 60 centímetros de distancia, y premiando sus disparos exitosos con moscas), lograron observar lo fundamental de la gota de agua en la punta del chorro, que hace caer a la presa. Según los investigadores, una aplicación posible de este descubrimiento sería el diseño de boquillas de mangueras inspiradas en esta formidable técnica.

FUENTE E IMÁGENES

BBC