JUEGOS OLÍMPICOS

La dieron por muerta, pero se llevó el oro olímpico

Elizabeth Robinson ganó la primera competencia olímpica femenina de 100 metros llanos cuando tenía solo 16 años. Tres años después, en 1931, la deportista conocida como “la mujer más rápida del mundo” fue dada por muerta, luego de que su cuerpo fuera hallado tras un accidente de avión. A pesar de que lo apilaron junto a otras víctimas en el baúl de un auto, cuando se dispusieron a enterrarla descubrieron que estaba viva.

Luego de que el enterrador se diera cuenta de que la deportista estaba viva, fue trasladada al hospital en un estado de coma profundo, provocado por sus fuertes lesiones. Su recuperación no fue nada fácil, ya que estuvo siete meses en coma y, además, un año y cinco meses sin siquiera poder caminar. A pesar de que no llegó a participar de los juegos de 1932, sí consiguió recuperarse para los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936.

Sus rodillas todavía no estaban en condiciones por lo que no podía arrodillarse como deben hacerlo los corredores. Por esta razón, fue convocada a participar de la carrera de relevo de 4x100 en la que volvió a conseguir la codiciada medalla de oro. Betty, como era conocida, murió en 1999, a los 87 años.

 

 

 


Fuente e imágenes: revistauncanio.com.ar