CIENCIA

¿Podría ser el déjà vu un fenómeno que nos permite obtener información desde otras dimensiones?

El fenómeno conocido como déjà vu es seguramente uno de los misterios más frecuentes e inexplicables de nuestra mente. Si bien existen diversas teorías especulando acerca de los mecanismos que impulsan este tipo de situaciones, lo cierto es que hasta el momento no existen conclusiones científicas al respecto. Sin embargo, con la introducción de las últimas concepciones sobre el denominado cerebro cuántico, son muchos los que comenzaron a preguntarse si acaso el déjà vu podría ser un destello de nuestra mente presente, pero en otras dimensiones espacio-temporales.

El fenómeno es general, casi cotidiano en términos estadísticos, y suele describirse como una sensación que mucha gente experimenta cuando siente que una situación que está viviendo en el presente ya fue experimentada en el pasado. El déjà vu, que en francés significa ya visto, sin embargo no está relacionado con un momento específico del pasado, sino más bien con una idea general que en un determinado momento se hace presente, generando la sensación de algo ya vivido.

La psicología estima que el 97 por ciento de las personas ha experimentado el fenómeno del déjà vu al menos una vez en su vida. Muchos se inclinan a pensar que se trata de un efecto mental causado por un determinado proceso que acontece en las partes del cerebro asociadas con la memoria y la percepción. En ocasiones, la información que el cerebro percibe llega a las áreas de la memoria con anticipación a la llegada de la misma información al área de análisis primario. Entonces, el cerebro compara la situación con la información almacenada en la memoria y deduce que se trata de un evento que ya sucedió anteriormente.

Otros, en cambio, relacionan el fenómeno del déjà vu con el flujo de la electricidad biológica que hace funcionar a nuestro cerebro. Existe una corriente de ondas de alta frecuencia que tanto nuestro cerebro como el conjunto de nuestro cuerpo perciben como un todo que proviene desde el medioambiente en el que estamos inmersos. Este tipo de energía sutil de alta frecuencia es aprovechada por el sistema nervioso para proveer todas las funciones fisiológicas y psicológicas.

Está científicamente probado desde hace mucho tiempo que no existe algún ser vivo capaz de sobrevivir sin este tipo de energía sutil. Mientras que la psicología ha denominado a esta energía como mental o espiritual, la física la llama vacío cuántico, o energía de punto cero. La ciencia ha determinado que existe una partícula elemental asociada a este tipo de energía a la que llama psychon, análoga al electrón de la energía densa. Diversos estudios han demostrado que el ejercicio de pensar es básicamente el proceso que genera electricidad sutil.

Al asociar estos resultados con los experimentos realizados en el campo de la física cuántica, los científicos lograron probar la posibilidad de que existan formas de pensamiento simultáneo en diferentes continuidades espacio-temporales. Así como la luz de una estrella distante llega a nosotros desde el pasado del universo y desde su futuro al mismo tiempo, así un cuanto de pensamiento puede existir en diferentes logares al unísono. Quizá, la percepción de haber vivido con anterioridad un hecho que acontece en el presente esté directamente vinculada con el salto cuántico de esta misma energía sutil.