CAZADORES DE TESOROS

¿Sueñas con cazar tu propio tesoro? La historia enseña que los botines más suculentos se esconden en los lugares menos pensados (y muy accesibles)

Remotas islas desiertas, cuevas inaccesibles por la marea crecida, o pozos sinfín, pueden ser íconos del escenario para un fabuloso tesoro escondido… Sin embargo, lo cierto es que, profundizando en la historia de los botines más suculentos jamás encontrados por la gente de a pie, la fortuna suele esconderse en los rincones menos pensados.

-La pared de un baño: tras derribar la pared de un baño, mientras realizaba remodelaciones a una casa de Ohio, el contratista Bob Kitts halló un tesoro de 182 mil dólares, originado por monedas de la época de la Gran Depresión (década de 1930), repartidas cuidadosamente entre varios sobres.

 

-El muro de una casa abandonada: el experto coleccionista Jeff Bidelman se encontraba ayudando en la limpieza de una antigua casa abandonada, con el objeto de poder tasar el inmueble para su refacción y puesta en valor, cuando observó un curioso agujero en la pared: adentro, encontró un cuantioso tesoro de monedas antiguas, valuado en 200 mil dólares.

 

-El patio trasero: a principios de 2014, el perro de una pareja californiana, que paseaba por el patio trasero de la casa, descubrió ocho latas enterradas con un total de 1400 monedas de oro del año 1847, valuadas en 11 millones de dólares.

 

-Un sofá: corría el año 2007, cuando un afortunado estudiante alemán se decidió a comprar un sofá, que adquirió por 215 dólares en una tienda de trastos. Cuando quiso cambiar el tapizado, descubrió que en el interior yacía una valiosa pintura del siglo XVII, que finalmente fue subastada por aproximadamente 28 mil dólares.

 

-El depósito de un almacén: el depósito de un almacén abandonado, en California, deparó un cuantioso botín para el hombre que, con identidad reservada, logró hallar contenedores repletos de monedas y lingotes de oro, valuados en medio millón de dólares.

 

-Un campo de cebada: en Inglaterra, Martin Elliott enseñaba a su primo cómo utilizar el detector de metales, barriendo azarosamente algunas zonas de la granja familiar, cuando repentinamente descubrió más de 9 mil monedas de plata, de la antigua época romana, valuadas en más de 400 mil dólares.

 

-Mercado a cielo abierto: cuando, en 1989, un apostador anónimo ganó la subasta de una pintura por la módica suma de 4 dólares, jamás imaginó que acababa de conseguir una de las 24 copias conocidas de la Declaración de Independencia de los estados Unidos, originada en 1776.

 

Fuente: Mashable